Monday, June 14, 2010














Si no fuera por el vientecillo del nordeste
que buscaba ajustar cuentas con el árbol
de cerezos, justo en la esquina del tren
del barrio  san martín de porres,
cuando leías página tras página
el librito los  cachorros de vargas llosa.,
(si el peruano decia fútbol, tú lo borrabas
y ponías baseball, para sentirte más adentro en la historia)

Si no fuera por aquel liceo ercilia pepín
donde viste a tantos maestros perder la voz
hablando de moral y cívica,
de historia patria, de cartas leídas,
de cartas no enviadas
de traición y anexionismos,
de álgebra y ortografía al filo de la memoria,
mientras tú te dedicabas a comparar
las piernas bien torneaditas
de cada chica del batón ballet,
y a leer paquitos de Kaliman,
(por acá le dicen comics), 'el hombre increíble'.

Si no fuera por los dominican yorks
que olvidaron a todos los jóvenes ingenuos,
muertos antes que ellos durante
la época oscura de la isla al revés.

Si no fuera por san francisco,
no hubiese macorís del norte,
ni ensanche libertad.
ni el río jaya se escribiera con j,
ni el río camú sonara a palabra
indígena o a raza exterminada.

Si no fuera por las águilas cibaeñas de tus amores,
siempre desplumadas a última hora
por el odioso licey.

Si no fuera por una bahía serena,
acorralada entre cayos vigías,
y un barco velero abandonado
cerca del Puerto Escondido
donde escribiste a contracorriente
tus primeros treinta y siete versos.

Si no fuera por un corazón tirano y hosco
que nunca cede a resquemores,
o a ese duende pintado en los dedos,
azuzando corazonadas.

Si no fuera por aquel boleto de ida al silencio,
o el rumor de ciguas secreteando tu oído izquierdo
en cada amanecer vivido
en tierra extraña y lejana.

Si no fuera por lo que amas y temes,
por la cadena de circunstancias
propias y ajenas, por tantos poemas inéditos
escritos a golpe de puñetazos,
sin ismos ni abracadabras,
sin  la farsa de la retórica.

Si no fuera por los sepulcros jamás visitados,
por los trajes fantasmagóricos,
la camisa de fuerza del mulataje,
el olor a yerba montanera,
el pelo crespo y la frente ancha,
por el mismo negro detrás de tu oreja, 
No serías quien ahora eres:

El de las venas abiertas,

payador, gaucho, jibarito,
campesino, paisa,
tercermundista buenhumorado,
naufrago optimista,
marinero en semi-retiro,
eco del eco,  cuento del cuento,  otro y el  otro,
el bueno, el malo y el tonto.

Uno entre tantos, uno entre todos.
Uno que todavía sueña que sueña.




(Dibujo de Yuki, en el blog de yunita)

One Response so far.

  1. Muy buen poema. Enhorabuena.

Search

Popular Post

Blog Archive

Actualizaciones por Email

- Copyright © CANTARES -Metrominimalist- Powered by Blogger - Designed by Johanes Djogan -